domingo, 26 de mayo de 2024

La loca de Gandoca

 

La loca de Gandoca


Autor: Ana Cristina Rossi: Escritora costarricense. Realizó sus estudios en: Inglaterra, Francia y Holanda. Trabajó como periodista, traductora e intérprete ambientalista, además, ha trabajado con grupos de mujeres y proyectos de conservación y desarrollo. En la actualidad sigue escribiendo y realiza talleres de escritura en la Universidad de Costa Rica.

Obras:

   ✓         Limón Blues

✓         Situaciones conyugales

✓         La romana indómita

✓         María la noche

✓         Limón Reggae

✓         Tocar a Diana

Premios:

✓         Premio Nacional de Novela (María la noche) Fue traducida al francés

✓         Premio Nacional de Novela Premio Áncora y Premio José María Arguedas de Casa de las Américas, Cuba

✓         El gobierno de Chile le otorgó la Medalla Presidencial del Centenario de Pablo Neruda

Género Literario: Narrativo novela corta

Características:

1.     Tiene narrador o varios.

2.     Está escrito en prosa.

3.     Cuenta varias historias.

4.     Tiene muchos personajes.

Movimiento literario: Postmodernidad

Características:

1.     Tiene un narrador representado.

2.     Presenta el recurso del intertexto.

3.     Utiliza varios planos narrativos.

4.     Denuncia problemas sociales.

5.     La narración es perturbada.

6.     Tiene diversidad temporal.

Narrador: Protagonista

Ejemplos: “Escribí la cartita al Director de Parques. El director me respondió, pero mandó a decirme con otro funcionario: “Respecto al Refugio Gandoca debe hablar con Sergei Domeniev, tome, aquí tiene el número.””. (La loca de Gandoca, p. 16)

“Sergei y yo nos quedamos estupefactos. Al cabo de un rato él reaccionó, exclamó: “Me pregunto qué se esconde detrás de todo esto.””. (La loca de Gandoca, p. 24)

Estilos discursivos presentes en la obra:

1.     Directo

Ejemplos:

ü “—En el Ministerio no quieren defender el Refugio Gandoca. Desean entregarlo a los inversionistas. Ya hasta lo tienen convencido a usted.

—¿Convencido de qué?             

—De que es imposible parar a los italianos, usted me lo anunció de entrada cuando me enseñó los planos por primera vez.

—Sí, es verdad, me parece muy difícil detenerlos.

—Dichosamente Ana Luisa convenció al Viceministro de darme un chance.””. (La loca de Gandoca, p. 24 y 25)

ü Uno de ellos se levanta. No es negro. Exhorta a los negros a defender lo suyo, lo poco que les queda.

“Bloqueen las carreteras, quemen llantas, quiero ver negros bravos,” les dice. “Hagan saber al gobierno central que ustedes aman esto y desean protegerlo.””. (La loca de Gandoca, p. 55)

2.     Indirecto

           Ejemplos:

ü “Máinor volvió a llamarnos, desesperado, porque denegó los premisos basándose en la cláusula del título de propiedad y entonces la Oficina Forestal intervino, dijo que esa cláusula era inconstitucional, que la práctica era ley y que ellos siempre daban los permisos antes de los cinco años, es más, a los dos días.””. (La loca de Gandoca, p. 109)

ü “Máinor y Marina se reunieron. Ella le dijo que los bosques cerca de nacientes, alrededor de cauces y en pendientes, eran per se

Zonas Protectoras aunque no hubiesen sido declaradas como tales.”. (La loca de Gandoca, p. 108)

Registros del habla

ü Lenguaje culto: Ejemplos: “Exhorta a los negros a defender lo suyo,” / “…eran per se Zonas Protectoras.”” (La loca de Gandoca, p. 108 y 109)

ü Lenguaje literario: Ejemplos: “Con ojos inmensos, verdeamarillos, sombreados de espesas y largas pestañas.” / “Como en un sueño, sin yo esperarlo, te me acercaste.” (La loca de Gandoca, p. 11)

ü Lenguaje ecológico: “Soy madre vegetal, los jobos, los cativos, el cashá y los guácimos hijearon.”.  (La loca de Gandoca, p. 51) / “El sol se hunde detrás de la montaña, detrás de la línea de sangríos, cativos, y guarumos. Los árboles van a morir y …”. (La loca de Gandoca, p. 70)

ü Lenguaje popular: Ejemplos: ““Ecodólares” es la punta de lanza.” (La loca de Gandoca, p. 40)

ü Idioma indígena: “Gloria dice que los awapa han venido soñando un mal sueño. Ha visto a Talamanca destruida.” (La loca de Gandoca, p. 114)

ü Regionalismos como el mecaitelia: Esos ríos se llaman creeks.”

ü Intertextos: “Estamos leyendo Masks, de Fumiko Enchii.”. (La loca de Gandoca, p. 104) / “… El mayor Andreas, toca en el piano La catedral Sumergida, de Debussy.”. (La loca de Gandoca, p. 106)

Tiempo: Existen tres tipos de tiempo: Representan el acontecer de la conciencia mientras que Daniela recuerda y escribe, ejemplo:

1.     Tiempo Cronológico: “—Pues hoy Jorge Boscoso venía triste, como les conté,…”. / “—Otro día lo contás, Daniela. Por favor, hablemos ahora de cosas bonitas.”. (La loca de Gandoca, p. 103)

2.     Tiempo Real: “Nos sentamos a la orilla del mar. Es una tarde soleada, en Playa Chiquita. Estoy con Robinson, mis tres hijos y Gloria…”. (La loca de Gandoca, p. 113) /  “Me levanto, voy a mi casa, saco papel y un bolígrafo y empiezo. Se me hace un nudo en la garganta. Empiezo por el principio. Escribo: “Odiabas los boleros, Carlos Manuel…”. (La loca de Gandoca, p. 114)

3.     Tiempo Psicológico: “Hoy termino de tomar una decisión que me ha costado incontables noches de llanto con la almohada en la boca para que no me oigan los chiquitos.”. (La loca de Gandoca, p. 43) / “Mi sueño de amor se cae a pedazos. El hombre de mi vida desaparece. Ante mí tengo a un adicto irritable.”. (La loca de Gandoca, p. 43)

Espacios

ü Físico: La obra se desarrolla en la provincia de Limón, en Talamanca, Costa Rica. Es la región más encantadora y paradisiaca del mundo. Se compara con el jardín del paraíso. Con aguas que se tornan de diversos colores, garzas azules, el mar es tibio, lleno de esponjas de colores y corales de fuego. Con gran diversidad de árboles plantas y flores. 

ü Jurídico: Se denuncia la corrupción del sistema jurídico nacional. La burocracia costarricense, los intereses de unos pocos políticos que se enriquecen a costillas del patrimonio del pueblo.

ü Ético: Se refleja la doble moral por parte de los gobernantes costarricenses, que inventan leyes falsas de protección de los ciudadanos o de las propiedades, sin embargo, solo justifican sus propios intereses.

ü Ecológico:

ü Educativo: Se denuncia el desconocimiento de las leyes por parte de los ciudadanos y esto tiene como consecuencia la opresión del gobierno.

ü Mítico: Hay encuentros con la diosa Yemanyá, Oxum, Dueño del Monte y algunos rituales que tienen que ver con la religión del vudú. En uno de estos rituales Daniela tiene como función ser la sacerdotisa que protege la naturaleza.

ü Social: Se evidencia la división y diferencias raciales. Las leyes costarricenses no catalogan a los negros ni a los aborígenes como costarricenses.

ü Político: Se toma en cuenta a las personas sólo como un número en una papeleta de votante.

Personajes

Daniela Zermat: Es una mujer valiente, responsable, con un respeto hacia la naturaleza. Representa a las mujeres que tienen un alto concepto de sí mismas, que tienen derechos y de las mujeres que luchan por sus ideales. Es una mujer leal, fiel y muy amorosa. Se disfraza de hombre para poder entrar en el Ministerio. Todos la tachan de loca y comunista. Tiene tres hijos.

Carlos Manuel: Negro, de ojos color verdeamarillo, esbelto, marginado a pesar de sus estudios. Es rechazado por la sociedad. Su idea de establecerse en Gandoca es para ocultar su problema racial. Es alcohólico y esta enfermedad le causa la muerte. Su profesión es antropólogo.

Ana Luisa: Directora del Programa de Especies en peligro. Lucha y ayuda a Daniela, pero después cae en la corrupción y mediocridad cuando se ve presionada por el viceministro.

Ministro: Es un títere al servicio de los extranjeros. Es corrupto sin escrúpulos para destruir el medio ambiente. Es racista y practica la doble moral.

Álvaro Cienfuegos: Es el encargado de realizar los estudios sobre los arrecifes coralinos de Gandoca. Es biólogo marino. El Ministro decide ignorar el dictamen científico para enriquecer su bolsillo.

Robinson y Gloria: Amigos de Daniela. Él es mulato y le dice a Daniela que escriba el libro. Gloria es una mujer aborigen.

Mariana: Mujer rubia, muy inteligente, abogada ambientalista. Ayuda en la lucha a Daniela, pero sus esfuerzos no dan frutos.

Máinor: Tiene a su cargo los Refugios en el Ministerio de Riquezas Naturales, al principio apoya a Daniela, pero después se retracta en público debido a las amenazas del Ministro.

Inversionistas: Grupo de capital extranjero con el objetivo de explotar el suelo costarricense. Esconden las imágenes originales de desarrollo comunal para proteger sus verdaderos planes.

Luigi Calzoni: Es el presidente de la compañía Ecodólares S.A., su plan es crear una cadena de condominios en Gandoca y luego urbanizar para obtener mayor provecho a su inversión.

Tigre Frío: Se le conoce como el hombre de “los diez bypasses” Es el que le da a Daniela el nombre de “la loca de Gandoca” y trata de convencer a la comunidad de que es una locura detener el progreso.

Dominique: Mujer francesa, corrupta que compra a los empleados municipales y contamina sin escrúpulos el agua con las materias fecales de su obra.

Yemanyá de Benín: Es la diosa protectora de los mares, la vida y el amor. Cuida y acompaña a Daniela en los momentos más difíciles.

Oxum: Dios del río y de la venganza.

Dueño de Monte: Se comunica a través de la naturaleza, protege y ordena a los animales y bosques.

Los hijos de Daniela: Son tres en total. Todos varones que apoyan a su madre para que luche en defensa de la vida silvestre.

Fase interpretativa

La escritora Anacristina Rossi deja un mensaje con esta obra que llega al lector  comprometido con la identidad nacional, un lector que aprecia los valores naturales y que se compromete a reflexionar y luchar contra la problemática de los Parques Nacionales, las playas, los ríos todo lo que tenga que ver con la conservación de vida silvestre que se ha convertido en un anzuelo para los explotadores extranjeros.

Daniela se convierte en una heroína que acusa de una forma valiente, pues no le importan la amenazas, ni los comentarios que intervengan por medio de las autoridades corruptas y los inversionistas extranjeros, quienes se convierten en los principales destructores de la diversidad ecológica de Gandoca.

 La obra se centra en criticar el sistema legal y la burocracia que ha tomado a este país que permite destrozar la belleza de estos refugios silvestres.

Anacristina Rossi es la representante de una generación de escritores que quieren calar conciencia en sus lectores para que ayuden y se comprometan a conservar la ecología, los refugios de vida silvestre, los ríos, los árboles, las playas, en fin, todo lo que tenga que ver con el suelo costarricense, ya que Costa Rica se ha considerado un país como corredor biológico.

En Europa, con esta obra, se le considera como una de las mejores escritoras ambientalistas de Centroamérica.

 

Tomado de: Ana Cristina. La loca de Gandoca. San José: Editorial Legado, 2001


jueves, 18 de abril de 2024

"Mujeres de ojos grandes"

 


Mujeres de ojos grandes

Autor: Ángeles Mastretta

Nacionalidad: mexicana (Puebla, 1949)

Obras importantes:

Ø  Arráncame la vida (Premio Mazatlán 1985)

Ø  Mal de amores (Premio Rómulo Gallegos, 1996)

Ø  Maridos

Ø  La emoción de las cosas

Ø  El cielo de los leones

Ø  Yo misma

Sobre el género literario: “Relato”

Definición

La palabra “relato” proviene del latín relatus, compuesto por las voces re- (“hacia atrás”) y latus (“llevado” o “conducido”), lo cual sugiere que todo relato aborda eventos ocurridos en el pasado. Esto, desde luego, no es necesariamente así, pero es cierto que los primeros relatos de la humanidad solían abordar un pasado mítico, épico y primigenio, ya que en su mayoría consistían en explicaciones narrativas sobre el origen del mundo y de la humanidad, a menudo teniendo como protagonistas a los dioses.

Clasificación

·        Según el soporte en que se transmiten, pueden ser orales y escritos 

·        Según la intención que tienen, pueden ser literarios, si tienen intención artística; históricos, si buscan contar el pasado.

·        Según la temática que abordan, pueden ser relatos fantásticos, relatos policiales, relatos amorosos, relatos eróticos, fábulas, entre muchos otros.

Características

Los relatos, en general, se caracterizan por lo siguiente:

·        Consisten en recolecciones de eventos, reales o ficcionales, dispuestos de modo tal que pueden ser leídos de corrido, de un modo coherente y cohesionado.

·        Constan de una anécdota (el evento que se cuenta), personajes (a quienes ocurre la anécdota), escenarios (lugares donde ocurre la anécdota) y un narrador (la voz que cuenta la anécdota). Este último es su rasgo distintivo frente a otras formas literarias.

·        Pueden ser orales o escritos,

·        Tienen un final

·        Emplean recursos poéticos o estilísticos para embellecer su anécdota o bien para generar tensión y captar la atención del lector.

Diferencia entre relato y cuento

La diferencia entre relato y cuento es la que existe entre una categoría más amplia y una más pequeña: todos los cuentos son relatos, pero no todos los relatos son cuentos. Sin embargo, en el mundo literario, es común utilizar “relato” y “cuento” de manera intercambiable, sin entrar en demasiadas profundidades.

El paratexto

La portada del libro tiene una pintura de una mujer con los ojos más grandes de lo normal y vestida a la usanza del primer tercio del siglo XX.

Su estructura consta de treinta y siete relatos muy cortos, sin títulos, que se sugiere se lea como lo platea la autora, pues el último relato, el de la tía Jose Rivadeneira, nos indica el porqué de leerlo de corrido. Sin embargo, los relatos se pueden leer por separado y según el gusto del lector.

La obra es dedicada al padre de Ángeles Mastretta (“Para Carlos Mastretta Arista, que regresó de Italia”) quien contó en una entrevista que él era escritor y además fue el que la impulsó a que le diera rienda suelta a su imaginación.

El título de la obra “Mujeres de ojos grandes”, no es una descripción física que tuvieran estas mujeres, sino, que son mujeres que pueden ver más allá de lo que la vida les está aportando. Son mujeres con mucho carácter y temple que se enfrentaron a una sociedad machista, dominada por la hegemonía homocentrista. Son mujeres rebeldes, valientes, fuertes, revolucionarias, modernas que logran conquistar la libertad de sus vidas. Estas tías se anticiparon al pensamiento feminista mexicano de los años ochenta, son mujeres heroínas que se enfrentaron y rompieron esquemas con una actitud precursora a las mujeres modernas.

El Contexto

El mundo mostrado

Tiempo: La obra se desarrolla en un tiempo cronológico que oscila entre las décadas de 1910 y 1940.

Ejemplos: “La hacienda de Arroyo Zarco era una larga franja de tiempo fértil en la cordillera norte de Puebla. En 1910 sus dueños sembraban ahí café y caña de azúcar, maíz, frijol y legumbres menores.” (Elena, p. 17)

“…cuando acababa de regresar al campo y al desasosiego feliz de vivirlo, tuvo que irse otra vez porque llegó la Revolución.” (Elena, p. 18)

“De todos modos su papá murió como estaba decidido desde que lo concibieron: el miércoles 15 de febrero de 1935 a las tres de la mañana.” (Isabel Cobián, p. 53)

Psicológico: Este tiempo está sustentado por las emociones, sentimientos y pensamientos que embargan a estas mujeres según la problemática a la que se enfrentan, así como, mal de amores, mujeres que traicionan, que amaron y soñaron revirtiendo el concepto de lo femenino y romper el silencio.

Ejemplos: “…ella sentía una pena de navajas por todo el cuerpo y empezaba a maldecir la traición de su padre.” (Isabel Cobián, p. 54)

“Ella accedió a entenderlo con sus helados ojos azules y el marido de la tía se enamoró de aquella frialdad con la misma fuerza intempestiva con que amó siempre la calidez de su esposa.” (Eugenia, p. 83)

“Desde entonces vivió en el infierno que es disimular un amor frente a otro, y ya nada fue bueno para él, en ninguna parte estuvo a gusto, y se le instaló en los ojos una terrible nostalgia.” (Eugenia, p. 85)

Figuras retóricas:

Metáforas: “Muchas tardes, cuando era niña con trenzas y piernas de gato, la tía…” (Leonor, p. 12)

“…su voz era lumbre…” (Charo, p. 25)

“

Símil: “—Ave María Purísima —dijo el padre español en su lengua apretujada, más parecida a la de un cantante de gitanería que la de un cura educado en Madrid.” (Charo, p. 27)

“Era rico como la selva en las lluvias y arisco como los montes de enero.” (Cristina Martínez, p. 33)

Hipérbole: “…y la recordó conversando con sus gatos y podrida en mugre como había vivido los últimos años”. (Cecilia, p. 111)

Prosopopeya:

Onomatopeya: “… salir al patio a bañarse con la luna, rumiar acurrucada en su sillón junto al gato”. (Laura Guzmán, p. 124)

Lenguaje

Popular: “Si hubiera tenido un cinco de cerebro para intuir ese lío, no hubiera entrado en él.” (Fernanda, p. 41)

“…de conocerla como la palma de su mano a olvidarla como la palma de su mano.” (Fernanda, p. 45)

Literario: “Tenía la espalda inquieta y la nuca de porcelana. Tenía un pelo castaño y subversivo, y una lengua despiadada y alegre con la que recorría la vida y milagros de quien se ofreciera.” (Charo, p. 25)

“Cuando la tía Carmen se enteró de que su marido había caído preso de otros perfumes y otros abrazos, sin más ni más lo dio por muerto:” (Carmen, p. 49)

Culto: “… al siglo antepasado y en el que se permitía las más modernas elucubraciones y fantasías.” (Rosa, p.65)

“Tenía un pelo castaño y subversivo, y una lengua despiadada…” (Charo, p. 25)

Espacios

Religioso: El credo que profesan las tías es el católico, pues se narran ritos y frases muy comunes propias de esta religión. Encontramos, también, tías que son ateas y van en contra de lo que dicta la religión católica.

Ejemplos:

“Cuando la enfermedad empezó ella fue a pedirle ayuda a la Virgen del Sagrado Corazón y poco después al señor Santiago que había en su parroquia…” (Isabel Cobián, p. 53)

“Una tarde la encontró caminando por la de 5 de Mayo. Ella salía de la iglesia de Santo Domingo con un niño en cada mano.” (Leonor, p.13)

Ético: Este espacio está comprometido con las actitudes de las tías que no son bien vistas por una sociedad arcaica y patriarcal, por lo tanto, cada rebelión, cada deseo de libertad, igualdad y equidad es confrontado a antivalores que son señalados por los principios para los cuales fueron creadas, como mujeres educadas para el matrimonio, la familia, el hogar y para la sumisión del hombre. Esto produce que las mujeres estén llenas de ambiciones, sueños provocando la desmitificación de una imagen de lo “ideal”.

Antivalores como la infidelidad, la mentira, el engaño, la ambición son fomentados como vía de liberación.

Ejemplos: La tía Leonor recupera y vive el amor prohibido con su primo Sergio, aunque esto le cueste cometer adulterio.

Social: Los relatos están conformados por personajes femeninos, estas protagonistas son todas mujeres subyugadas, empañadas, pisoteadas por hombres dominantes, machistas, que hacen valer su posición en la sociedad. Sin embargo, estas protagonistas, de una forma u otra, resultan finalmente triunfadoras y dominantes ante la opresión masculina, revelando una personalidad vigorosa y mucho más fuerte de lo que se podría suponer; tienen un espíritu luchador y abandonan los propios principios y valores para conseguir todo lo que se proponen y cuando se formulan un objetivo nada las detiene.
Ésta es una alusión directa con el título que sugiere la riqueza interior de estas almas femeninas.

Son mujeres que pertenecen a una misma clase social, con las mismas costumbres y rutinas, con los mismos rostros culturales, con una vida cotidiana hasta la muerte donde la crianza de los hijos, las costuras, las recetas, la cocina; los servicios religiosos y soportar a sus maridos las lleva hasta el agotamiento existencial.

Los varones son poblanos domesticados e inclinados hacia el machismo que al final se convertirá en una lucha de contrarios como lo es el machismo/feminismo, y así prevalecer “Las mujeres de ojos grandes” como el género superior.

Estilos discursivos

Directo: “—Debe ser extenuante querer doble —pensaba, cuando veía a Fernanda quedarse dormida…” (Carmen, p. 31)

“—Me vas a deber vida eterna —le dijo a la Santísima Trinidad.” (Fernanda, p. 47)

—Ya no te pelees con los hombres, Cristina —dijo su madre—. ¿Quién va a ver por ti cuando me muera?” (Cristina, p. 32)

Indirecto: “Por eso Manuel me dijo que a mí me quería tanto como a la otra.” (Carmen, p. 52)

“…, la tía Mercedes le dijo siempre que nada hubiera podido ser distinto, porque aunque ya nadie quisiera creerlo, el destino es el destino.” (Mercedes, p. 69)

Narradores 

Omnisciente

Ejemplos: 

“Tenía la espalda inquieta y la nuca de porcelana. Tenía un pelo castaño y subversivo, y una lengua despiadada y alegre con la que recorría la vida y milagros de quien se ofreciera.” (Charo, p. 25)

“Ella y tía Fernanda conversaban en las mañanas. Poco a poco fue recordando cómo guisar un arroz colorado y cuántos dientes de ajo llevaba la salsa del spaguetti. Un día pasó horas bordando la sentencia que aprendió de una loca del manicomio y a la que hasta esa mañana le encontró sentido.” (Carmen, p. 51)

Testigo

Ejemplos: 

“Dicen que así hizo siempre la tía Valeria y que por eso vivió a gusto muchos años. Lo cierto es que se murió mientras dormía con la cabeza echada hacia atrás y un autógrafo de Agustín Lara debajo de la almohada”. (Valeria, p. 39)

“Dicen que no se vio novia más radiante en mucho tiempo”. (Cristina Martínez, p. 34)

“Cuentan las malas lenguas que el señor Arqueros no existió nunca”. (Cristina Martínez, p. 35)


Intertextos

“Lo cierto es que murió mientras dormía con la cabeza echada hacia atrás y un autógrafo de Agustín Lara debajo de la almohada.” (Valeria, p. 39)

“Te quiero como si fueras Ninón Sevilla o Greta Garbo, María Victoria o …” (Valeria, p. 39)

Personajes

Las protagonistas, tías que son la excepción, porque vienen a romper con una sociedad machista, donde el patriarcado es quien ha dispuesto y tratado de doblegar al género femenino a su antojo. Ellos, los amos y señores a los que hay que rendirles pleitesía, no son más ni menos los contrarios a los que estas mujeres, féminas protagonistas, ecuánimes, valientes, llenas de ideales, firmes de carácter, luchan por dominar el miedo y doblegan al varón, macho poblano de muchas de sus decisiones.

Bibliografía

Mastretta, Ángeles (2012). Mujeres de ojos grandes. México: Editorial Planeta Mexicana, S.A. de C.V.


jueves, 16 de noviembre de 2023

Pedido de mano

 

PEDIDO DE MANO

Antón Chejov

Personajes

Stepan Stepanovich Chubukov

terrateniente

Natalia Stepanovna

su hija. Veinticinco años

Ivan Vasilievich Lomov

terrateniente hombre sano y robusto

pero sumamente aprensivo. Vecino de Chubukov.

La acción tiene lugar en la hacienda de Chubukov.

ACTO ÚNICO

Sala en casa de los Chubukov.

Escena Primera

Chubukov y Lomov

Este último entra de frac y guantes blancos.

CHUBUKOV.- (Saliéndole al encuentro) ¡Iván Vasilievich! ¡A quién veo! ¡Qué alegría tan grande! (Se estrechan la mano) ¡Precisamente!... ¡Qué sorpresa! ¿Cómo está?..., dígame.

LOMOV.- ¡Muy bien, muchas gracias! ¿Y usted, como se encuentra?

CHUBUKOV.- ¡Gracias a sus oraciones, ángel mío, vamos tirando! Pero; siéntese, se lo ruego. ¡No está bien eso de olvidarse así de sus vecinos!... ¡Querido!... ¿Cómo viene tan de etiqueta? ¿Va usted a alguna parte?

LOMOV.- No. Vengo solamente a verle, estimado Stepan Stepanovich.

CHUBUKOV.- ¡Y por qué entonces, vestido de frac. Parece que estamos en Navidad y que va usted de visitas!...

LOMOV.- Verá... El asunto que me trae... (Tomándole de un brazo) He venido a verle, estimado Stepan Stepanovich, para importunarle con un ruego... Varias veces tuve el honor de dirigirme a usted y solicitar su ayuda, y siempre..., en fin... ¡Perdone!... ¡Estoy muy nervioso!... ¿Me permite que beba un poco de agua, estimado Stepan Stepanovich? (Bebe)

CHUBUKOV.- (Aparte) Este viene a pedirme dinero, pero no se lo daré. (A Lomov) ¿De qué se trata, guapo mozo?

LOMOV.- Verá usted, estimado Stepanovich... ¡Perdone!... Quiero decir... Stepan Estimadich... ¡quiero decir!... ¡Estoy terriblemente nervioso! ¡En una palabra, que solo usted puede ayudarme, aunque yo no merezca tal honra ni tenga, derecho a su ayuda!

CHUBUKOV.- Al grano, querido. ¡Diga lo que sea de una vez! ... Se trata de...

LOMOV.- Ahora mismo... Al instante. El asunto que me trae... es solicitar la mano de su hija Natalia Stepanovna.

CHUBUKOV.- (Con alegría) ¡Iván Vasilieivich! ¡Querido! ¡Repita eso otra vez! ¡No sé si lo he oído bien!

LOMOV.- Digo que tengo el honor de solicitar…

CHUBUKOV.- (Interrumpiéndole) ¡Entrañable amigo! ¡Me siento tan contento?... ¡Precisamente! (Lo abraza y lo besa) Hace tanto tiempo que lo deseaba! ¡Fue mi sueño siempre!... (Vierte una lágrima) ¡Siempre le quise, ángel mío, como a un verdadero hijo! ¡Que Dios les conceda el amor y la concordia! ¡Siempre lo desee!... ¡Bueno!... ¿Y por qué sigo aquí como un tonto? ¡La alegría me ha dejado aturdido! ¡Completamente aturdido!... ¡Voy a llamar a Natascha!

LOMOV.- (Emocionado) ¡Estimado Stepan Stepanich! ¿Cree que puedo contar con su asentimiento?

CHUBUKOV.- ¿A un guapo mozo como usted... no va a dar ella su asentimiento? ¡Estará enamorada como un gato! ¡Ahora vuelvo! (Sale)

ESCENA II

Lomov solo.

LOMOV.- Tengo frío, estoy temblando como si fuera a examinarme… Lo principal era decidirse... ¡Si uno está tiempo y tiempo pensando empieza a vacilar, y si espera encontrar el ideal, el amor verdadero, no se casa uno nunca! Brrrr… ¡Que frío! Natalia Stepanovna es una perfecta ama de casa no está mal de exterior y es instruida. ¿Qué más puedo desear?... Con todo esto, y con tanta excitación, ya empiezo a sentir el ruido de oídos. (Bebe agua) ¡Ya es hora de que me case! En primer lugar he cumplido los treinta y cinco. ¡Edad, digamos, critica!... ¡En segundo, necesito hacer una vida ordenada y bien organizada ¡Tengo una lesión de corazón, me dan constantes palpitaciones y me excito y agito terriblemente!... ¡Ahora mismo, estoy sintiendo un temblor en los labios y un tic nervioso en el párpado derecho! Sin embargo, para mi, lo más penoso es la falta de sueño... No hago más que echarme en la cama y empezar a quedarme dormido, cuando de pronto, en el costado izquierdo siento una punzada. Esta luego me sube al hombro y a la cabeza. Me levanto de un salto como un loco, doy unas vueltas y me acuesto otra vez; pero apenas he empezado a adormecerme, cuando de nuevo siento la punzada en el costado... ¡Y así lo menos veinte veces!... (Entra Natalia)

ESCENA III

NATALIA.- ¡Vaya!... ¡Pero si es usted!... ¡Y papá diciéndome que era un comerciante que venía por mercancía!...¡Buenos días, Iván Vasilievich!

LOMOV.- ¡Buenos días, estimada Natalia Stepanovna!

NATALIA.- Perdone que venga con el delantal puesto y sin arreglar. Estábamos pelando guisantes para secarlos. ¿Por qué ha tardado usted tanto en venir a vernos? ¡Siéntese! (Se sientan) ¿Quiere almorzar?

LOMOV.- No, muchas gracias. He comido ya.

NATALIA.- Fume si quiere. Ahí tiene usted las cerillas. Hace hoy un tiempo maravilloso... Ayer, en cambio, llovía de tal modo que los mozos se pasaron el día entero de brazos cruzados... ¿Cuántas gavillas ha recogido usted?... ¡Yo, por haberme sentido avariciosa y haber cortado la hierba de todo el prado, temo ahora que el heno se me vaya a podrir! ¡Hubiera sido mejor esperar!... Pero, ¿qué veo?... ¿Viene usted de frac?... ¡Vaya, vaya! Va usted a algún baile?... ¡Dicho sea de paso, le encuentro embellecido!... Pero, bueno..., dígame, en serio..., ¿por qué viene hecho todo un figurín?

LOMOV.- (Agitado) ¡Verá usted.... estimada Natalia Stepanovna!... ¡El caso es que he decidido rogarle que me escuche!... ¡Claro que usted se extrañará, y hasta puede que se enoje..., pero lo cierto es que yo... (Aparte) Tengo un frío terrible.

NATALIA.- Que es eso, vamos a ver... (Pausa) Dígame...

LOMOV.- Procuraré ser breve. Usted sabe, estimada Natalia!... que, desde hace mucho tiempo, desde la misma infancia, tengo el honor conocer a su familia... Mi difunta tía y su esposo, de quienes, como usted se sabe, heredé las tierras..., siempre tuvieron en la más profunda estima a su padre y a su difunta madre... las familias Lomov y Chubukov mantuvieron siempre un trato tan amistoso, que bien pudiera llamarse… de parientes. Además..., como usted tiene el honor de saber..., mis tierras lindan estrechamente con las suyas... Si usted recuerda mi pastizal de los bueyes limita con su bosquecillo.

NATALIA.- Perdone que le interrumpa. Ha dicho usted “mi” Pastizal de los Bueyes... Pero, ¿acaso el pastizal de los bueyes es suyo?

LOMOV.- Es mío, sí.

NATALIA.- ¡Esto sí que es bueno! El pastizal de los bueyes no es suyo, sino nuestro!

LOMOV.- No, estimada Natalia. Es mío.

NATALIA.- ¡Que novedad para mí. ¿Y de dónde saca usted que es suyo?

LOMOV.- ¿Cómo que de dónde?... Me refería a ese pastizal que forma un cuchillo entre su pequeño bosque de álamos y el pantano de Goreloe.

NATALIA.- Justo..., sí. Pues es nuestro

LOMOV.- ¡No!... Se equivoca usted. Es mío.

NATALIA.- ¡Entre en razón, Iván Vasilievich... ¿Desde cuándo es suyo?

LOMOV.- ¿Como que desde cuándo?... Desde que alcanzo recordar, fue siempre nuestro.

NATALIA.- ¡Eso..., perdone!

LOMOV.- ¡En las escrituras se ve, estimada Natalia!... ¡La propiedad del pastizal fue discutida en un tiempo, eso es cierto: pero ahora todo el mundo sabe que es mío! ¡Esto no admite discusión!... Verá usted. La abuela de mi tía había dejado libre de cargas y sin límite de tiempo, el pastizal a los campesinos del abuelo de su padre de usted para beneficio de estos y en pago a un cocimiento de ladrillos que se le hacía... Los campesinos del abuelo de su padre, habiendo disfrutado, completamente gratis y durante cuarenta años del pastizal, se acostumbraron a considerar las tierras como suyas. Sin embargo cuando salió la nueva orden…

NATALIA.-  ¿No es nada de eso que usted cuenta! ¡Mi abuelo, lo mismo que mi tatarabuelo, siempre consideraron sus tierras como llegando al pantano de Goreloe…, lo cual quiere decir que “el pastizal de los bueyes” era nuestro! ¡Aquí no hay nada que discutir! ¡Resulta hasta enojoso!

LOMOV.-  ¡Yo le mostraré el documento, Natalia!

NATALIA.- ¡No!... ¡Sencillamente está usted bromeando o me quiere hacer rabiar!... ¡Vaya sorpresa!... ¡Conque tenemos unas tierras desde hace casi trescientos años y, de repente, vienen a declararnos que no son nuestras!... ¡Perdone usted, Iván Vasielivich, pero no puedo creer lo que oyen mis oídos!.... ¡No es que me sea preciso ese pastizal de los bueyes! ¡su extensión no es mayor a cinco hectáreas y no vale arriba de trescientos rublos…, pero me indigna la injusticia!... ¡Dígame lo que quiera, pero por la injusticia no paso!

LOMOV.- ¡Le suplico que me escuche!.... Los campesinos del abuelo de su padre, como ya tuve el honor de decirle, cocían ladrillos para la abuela de mi tía… La abuela de mi tía, deseando complacerles…

NATALIA.- ¡El abuelo…, la abuela…, la tía!... ¡No comprendo absolutamente nada! ¡El pastizal de los bueyes es nuestro y punto concluido!

LOMOV.- ¡Es mío!

NATALIA.- ¡Es nuestro!... ¡Aunque se pasara usted dos días intentando demostrarlo, y aunque se vistiera usted con quince fracs, le digo que es nuestro, nuestro y nuestro! ¡No quiero nada suyo, pero no quiero tampoco perder lo que es mío! ¡Ya lo sabe usted!

LOMOV.- ¡El pastizal de los bueyes no me importa en absoluto! ¡Lo que quiero es mantener el principio!... ¡Si lo desea, se lo regalo!

NATALIA.- ¡Yo soy la que podría regalárselo a usted! ¡Todo esto es muy extraño, Iván Vasilievich…! ¡Siempre le hemos considerado como un buen vecino…, como a un amigo!... ¡El año pasado le prestamos nuestra trilladora, quedándonos nosotros sin terminar de trillar nuestro grano hasta noviembre, y usted se porta con nosotros como si fuéramos gitanos!... ¡Me regala usted mi propia tierra! ¡Perdone…, pero así no procede un buen vecino! ¡A mis ojos esto podría resultar, hasta…., si quieres…, insultante!

LOMOV.- ¡Entonces…, según usted…, yo soy un usurpador!... ¡Señora!... ¡Jamás me he adueñado de tierras que no me pertenecen, y no tolero a nadie que me culpe de ello! (Dirigiéndose rápidamente a la jarra de agua, bebe) ¡El pastizal de los bueyes es mío!

NATALIA.- ¡No es verdad! ¡Es nuestro!

LOMOV.- ¡Es mío!

NATALIA.- ¡No es verdad!... ¡Y yo voy a demostrárselo! ¡Hoy mismo enviaré allá a nuestros segadores!

LOMOV.- ¡Cómo! ¿Qué dice usted?

NATALIA.- ¡Que hoy mismo irán allá mis segadores!

LOMOV.- ¡Pues sepa que yo les echaré!

NATALIA.-  ¡No se atreverá usted!

LOMOV.- (Llevándose una mano al corazón) ¡El Pastizal de los bueyes es mío!... ¿Lo entiende usted?... ¡Mío!

NATALIA.- ¡Tenga la bondad de no gritar! ¡Chille, si quie­re, en su casa, pero aquí le ruego no rebase los debidos límites!

LOMOV.- ¡Si no fuera, señora, por las terribles palpitaciones

que me acometen, y por lo que me tiemblan las venas de las sienes..., me oiría usted!... (Gritando) ¡El pastizal de los bueyes, es mío! ...

NATALIA.- ¡Es mío!

LOMOV.- ¡Nuestro!

NATALIA.- ¡Mío!

LOMOV.- ¡Nuestro!

ESCENA IV

Dichos y Chubukov

CHUBUKOV.- (Entrando) Pero ¿qué pasa? ¿Por qué gritan así?

NATALIA.- ¡Papá! ¡Di, por favor, a este caballero a quién pertenece El Pastizal de los Bueyes! ¡Si a él o si a nosotros!

CHUBUKOV.- ¡El Pastizal de los Bueyes es nuestro... pituso!

LOMOV.- ¡Pero, por Dios..., Stepan Stepanich! ¿Cómo va a ser suyo?... ¡Póngase, al menos, en razón!... Verá... La abuela de mi tía había dejado, libre de cargas y sin limitación de tiempo, el Pastizal a los campesinos de su abuelo de usted, para provecho temporal de estos... Los campesinos, habiéndose beneficiado de la tierra durante cuarenta años, se habían acostumbrado a ella, y la tenían por suya..., pero cuando salió la nueva orden…

CHUBUKOV.- ¡Permítame, querido!... ¡Olvida usted que los campesinos no pagaban a su abuela... era, precisamente..., porque se trataba de tierras litigio!... ¡Ahora, en cambio, no hay perro que no sepa, precisamente..., que son nuestras!... ¿Seguramente no ha visto usted el plano?

LOMOV.- ¡Puedo demostrarle que son mías!

CHUBUKOV.- ¡Demostrarlo..., guapo mozo…, no podrá usted!

LOMOV.- ¡Pues sí lo demostraré!

CHUBUKOV.- ¡Querido mío!... ¿Por qué gritar?... ¡A gritos es imposible demostrar nada!... ¡Yo no quiero lo que sea suyo, pero tampoco tengo la intención de perder nada que sea mío!... ¿Por qué iba a perderlo? ¡Si la cosa hubiera llegado al punto de que se pretenda discutirme la propiedad del  Pastizal de los Bueyes..., antes preferiría regalárselo a los «mujiks» que a usted!

LOMOV.- ¡No entiendo! ¿Con qué derecho va usted a regalarme una propiedad que no es suya?

CHUBUKOV.- ¡Permítame!... ¡Eso del derecho ya es cuenta mía!... ¡Además, joven, no estoy acostumbrado a que me hablen en ese tono! ...            ¡Le doblo la edad, joven, y le ruego que se dirija a mí sin excitaciones, etcétera!...

LOMOV.- ¡No! ¡Sencillamente me toma usted por tonto, y se ríe de mí! ¡No solo dice que mis tierras son suyas, sino que, encima, pretende que conserve la sangre fría y le hable comedidamente! ¡Ese no es el proceder de un buen vecino, Stepan Stepanovich!... ¡Más tiene usted de usurpador que de vecino!

CHUBUKOV.- ¿Cómo? ¿Qué ha dicho usted?

NATALIA.- ¡Papá! ¡Manda inmediatamente los segadores al Pastizal!

CHUBUKOV.- (A LOMOV) ¿Qué dijo usted, señor mío?

NATALIA.- ¡el «pastizal de los bueyes» es nuestro y no lo cederé! ¡No lo cederé!

LOMOV.- ¡Eso ya lo veremos! ¡Con mediación de la justicia, les demostraré que es mío!

CHUBUKOV.- ¡De la justicia!... ¡Puede usted denunciarnos, señor mío! ¡Denúncienos cuando quiera! ¡Ya le voy conociendo bien! ¡Lo que buscaba usted era una ocasión para llevarnos a los tribunales! ¡Usted es un delator! ¡Toda su familia fue siempre amiga de pleitos! ¡Toda!

LOMOV.- ¡Le ruego no ofenda a mi familia! ¡En la familia Lomov, todos fueron honrados! ¡Ninguno de sus miembros fue jamás sometido a juicio por malversador de fondos como su tío!

CHUBUKOV.- ¡En la familia Lomov eran todos unos locos ¡Todos!

NATALIA.- ¡Sí! ¡Todos! ¡Todos!

CHUBUKOV.- ¡Su abuelo fue un borracho; y su tía, la menor. Natalia Mijailovna, se fugó con un arquitecto!

LOMOV.- ¡Y su madre era torcida de espalda! (Llevándose la mano al corazón) ¡Ay! ¡La punzada en el costado! ... ¡Ahora en la cabeza!... ¡Dios mío!... ¡Agua!

CHUBUKOV.- ¡Su padre fue un jugador empedernido y un glotón!

NATALIA.- ¡Y su tía una chismosa como no ha habido otra igual!

LOMOV.- ¡Siento paralizárseme la pierna izquierda!... ¡Es usted un intrigante! ¡Ay! ¡El corazón!... ¡Y para nadie es un misterio que antes de las elecciones!... ¡Los ojos me echan chispas! ¿Dónde está mi sombrero?

NATALIA.- ¡Es una ruindad!              ¡Es deshonesto y es feo! ...

CHUBUKOV.- ¡Y usted mismo es un ser pérfido y un delator! ¡Eso es!

LOMOV.- ¡Aquí está mi sombrero!... ¡Ay! ¡El corazón!... ¿Por dónde salgo? ¿Dónde está la puerta?... ¡Ay! ¡Me siento morir! ¡Llevo a rastras la pierna! (Se dirige a la puerta)

CHUBUKOV.- (Gritándole a la espalda) ¡No se le ocurra volver a poner los pies en mi casa!

NATALIA.- ¡Presente, si quiere, la denuncia! ¡Ya veremos lo que pasa! (Lomov sale, tambaleándose)

ESCENA V

Chubukov y Natalia Stepanovna

CHUBUKOV.- ¡Que se vaya al diablo! (Pasea, preso de fuerte excitación)

NATALIA.- ¡Se ha visto canalla semejante! Después de todo, ¿qué fe va uno a tener en los buenos vecinos?

CHUBUKOV.- ¡Es un granuja! ¡Un espantapájaros!...

NATALIA.- ¡Vaya con el adefesio! ¡Se apropia las tierr­as ajenas, y encima se permite insultar!

CHUBUKOV.- ¡Y que ese mico se atreva a pedir manos! ¿Eh?...

NATALIA.- ¿A pedir manos?...

CHUBUKOV.- ¡Claro! ¡Venía a pedir la tuya!

NATALIA.- ¿Cómo?... ¿A pedir mi mano?... ¿Por qué no me lo dijiste antes?

CHUBVKOV.- ¡Por eso esa seta..., esa salchicha..., se ha vestido de frac!

NATALIA.- ¿A pedir mi mano?... ¡Ay!... (Cae, gimiendo en una butaca) ¡Que vuelva! ¡Que vuelva! ...

CHUBUKOV.- ¿Para qué va a volver?

NATALIA.- ¡Pronto!... ¡Pronto!... ¡Me desmayo!... ¡Que vuelva! (Le da un ataque de nervios)

CHUBUKOV.- Pero ¿qué te pasa? ¿Qué quieres?... (Se toma la cabeza entre las manos) ¡Qué desgraciado soy! ¡Me pegaré un tiro! ¡Me ahorcaré!

NATALIA.- ¡Me muero! ¡Que vuelva!...

CHUBUKOV.- ¡Ah!... ¡Ya voy! ¡Déjate de llantos! (Sale escapado)

NATALIA.- (Sola y entre gemidos) ¡Qué hemos hecho! ¡Que vuelva!...

CHUBUKOV.- (Entrando rápidamente) ¡En seguida viene! ¡Uf! ¡Háblale tú...; yo no tengo ganas!

NATALIA.- (Gimiendo) ¡Que vuelva!

CHUBUKOV.- (Irritado) ¡Ya te he dicho que ahora viene!... (Recitando) «¡Oh, qué castigo, Señor, ser padre de una hija mayor!... ¡Me cortaré el pescuezo! ¡Me lo cortaré..., desde luego! ¡Si hemos insultado a un hombre, si le arrojamos de casa, ha sido por tu culpa! ...

NATALIA.- ¡No! ¡Por la tuya!

CHUBUKOV.- ¿De manera que ahora voy a resultar culpable?... (Por la puerta aparece Lomov) Entiéndete tú con él! (Sale)

ESCENA VI

NATALIA STEPANOVNA y LOMOV

LOMOV.- (Entra, dando señales de abatimiento) ¡Qué terribles palpitaciones! ¡Tengo paralizada la pierna izquierda, y me dan punzadas en costado!

NATALIA.- ¡Le ruego me perdone, Iván Vasilievich!... ¡Nos hemos acalorado, pero ahora recuerdo perfectamente que el Pastizal de los Bueyes, es en efecto, suyo.

LOMOV.- ¡Qué terribles palpitaciones!... ¡El Pastizal de los bueyes es mío!... ¡Ahora tengo el «tic» en los dos ojos!

NATALIA.- Conque ya sabe... El Pastizal de los bueyes es suyo. Siéntese. - No teníamos razón.

LOMOV.- Yo..., era solo por cuestión de principios. La tierra, en sí, me es indiferente. Lo precioso para mí es mantener el principio...

NATALIA.- Justamente: el principio. Pero vamos a cambiar de conversación...

LOMOV.- Tanto más cuanto que tengo las pruebas... La abuela de mi tía.., dejó a los campesinos del abuelo de su padre...

NATALIA.- Bueno, bueno... ¡Dejémoslo ya!... (Aparte) No sé cómo empezar. (A él) ¿Piensa empezar a cazar pronto?

LOMOV.- La caza de la codorniz, estimada Natalia, pienso empezarla después de la siega... ¡Ah!... No sé si lo sabe usted; pero figúrese la desgracia que me ocurre... Mi perro «Ugadai», al que se sirve usted conocer, cojea.

NATALIA.- ¡Qué lástima! ¿Y por qué?

LOMOV.- No lo sé. Quizá se ha torcido una pata, o le ha mordido algún otro perro... (Suspirando) ¡Era el mejor que tenía..., y eso, sin contar el dinero que vale!... ¡Pagué por él a

Mirnov ciento veinticinco rublos!

NATALIA.- ¡Pues lo pagó usted demasiado caro, Iván Vasilievich!

LOMOV.- A mí, en cambio, me parece muy barato. ¡Es un perro magnifico:!

NATALIA.- Papá pagó ochenta y cinco rublos por su «Otkatai! , y... «Otkatai» es mucho mejor que «Ugadai».

LOMOV.- ¿Que «Otkatai» es mejor que Ugádai» (Ríe) ¡Qué disparate!... ¡«Otkatai» mejor que «Ugadai»!

NATALIA.- ¡Claro que mejor!... ¡«Otkatai» es todavía joven..., esa es la verdad..., aún no es un verdadero perro..., pero ni Volchanetzkii le tiene mejor!

LOMOV.- Perdone, Natalia Stepanovna, pero olvida usted que es hundido de hocico, y el perro hundido de hocico es siempre peor.

NATALIA.- ¿Hundido de hocico?... ¡Esta es la primera vez que oigo semejante cosa!

LOMOV.- Le afirmo que tiene la mandíbula inferior más corta que la superior.

NATALIA.- ¿Se la ha medido usted?

LOMOV.- Se la he medido, sí... Para aventar la caza es bueno, pero para otra cosa dudo que pueda servir.

NATALIA.- En primer lugar, nuestro «Otkatai» es de buena casta... Es hijo de «Sapriagai» y de «Stameska»..., mientras que el de usted, ¡vaya usted a averiguar qué casta es la suya!... Además, es más viejo y más feo que un percherón.

LOMOV.-  ¿Que es viejo?... Podrá serlo, en efecto; pero yo no cambiaría cinco «Otkatai» de los suyos por uno solo como él... ¡Qué ocurrencias!... ¡«Ugadai» es un perro, y « Otkatai » ! .. . ¡ Solo discutirlo da risa!... ¡Iguales a su «Otkatai» podría uno encontrarlos a montones!... ¡Veinticinco rublos resultaría un precio altísimo para él!

NATALIA.- ¡Parece enteramente que lleva usted hoy dentro el demonio de la contradicción, Iván Vasilievich!... ¡Tan pronto se le ocurre inventar que las «Lujki» son suyas, como que «Ugadai» es mejor que «Otkatai» ! ... ¡Me disgusta que una persona diga lo contrario de lo que piensa, y usted sabe perfectamente que «Otkatai» es cien veces mejor que el tonto de su «Ugadai» ! ... ¿Por qué, entonces, decir otra cosa?

LOMOV.- Veo, Natalia Stepanovna, que me tiene usted por ciego o por necio... Su «Otkatai» es hundido de hocico.

NATALIA.- ¡No es verdad!

LOMOV.- ¡Es hundido de hocico!

NATALIA STEPANOVNA.- (Con un chillido) ¡Mentira!

LOMOV.- ¿Por qué grita usted, señora?

NATALIA.- Y usted ¿por qué dice esas tonterías?... ¡Es indignante! ¡Justo cuando le ha llegado el momento de tener que pegar un tiro a su «Ugadai», se pone usted a compararlo con mi «Otkatai»!

LOMOV.- Perdone... No puedo proseguir esta discusión... Me dan palpitaciones.

NATALIA.- ¡Ya había reparado antes en que los cazadores que más discuten son los que menos entienden!

LOMOV.- ¡Señora! ¡Le ruego que se calle!... ¡Mi corazón está a punto de estallar!... (Con un grito) ¡Cállese!

NATALIA.- ¡No me callaré hasta que reconozca que «Otkatai» es cien mil veces mejor que «Ugadai»!

LOMOV.- ¡Cien mil veces peor! ¡Muera           «Otkatai»! ¡Oh!... ¡Mis sienes, mi ojo, mi hombro!...

NATALIA.- ¡El tonto de su «Ugadai», en cambio, no necesita morirse, porque ya está medio muerto!

LOMOV.- (Llorando) ¡Calle! ¡Mi corazón está a punto de estallar!

NATALIA.- ¡No callaré!

DICHOS y CHUBUKOV

CHUVUKOV.- (Entrando) ¿Qué pasa?

NATALIA.- ¡Papá!... ¡Dilo sinceramente! ... ¿Qué perro es mejor: nuestro «Otkatai» o su «Ugadai»?

LOMOV.- ¡Se lo suplico, Stepan Stepanovich!... ¡Diga solamente esto!... ¿Es su «Otkatai» hundido de hocico o no?... ¿Lo es, sí o no?

CHUBUKOV.- Y si lo fuera..., ¿qué importancia tendría?... A pesar de eso, no hay en toda la región un perro mejor que él.

LOMOV.- ¡Conteste, sin embargo, con franqueza!... ¿A que es mejor mi «Ugadai»?

CHUBUKOV.- No se altere, querido. Veamos... El «Ugadai» de usted tiene excelentes condiciones... Es de buena raza, con patas sólidas y fuerte de lomo, etcétera..., pero si quiere usted saberlo, guapo mozo..., el perro tiene un defecto fundamental: es viejo.

LOMOV.- Perdone... Me dan palpitaciones... ¡Atengámonos a los hechos!... ¿Recuerda usted en la Umbría Maruskino a mi «Ugadai», oreja con oreja con el «Rasmajai» del conde, mientras su «Otkatai» se quedaba atrás..., a toda una legua de distancia?

CHUBUKOV.- ¡Se quedó atrás porque uno de los ojeadores le había dado un fustazo!

LOMOV.- ¡Y con razón!... ¡Cuando todos los perros perseguían al zorro, su «Otkatai» a quien se tiraba era al carnero!

CHUBUKOV.- ¡Eso no es cierto, querido!... ¡Soy vivo de genio, por lo que le ruego dejemos esta discusión!... ¡Si recibió un fustazo fue porque todo el mundo sentía envidia de que otro perro fuera mejor que el propio! ¡Así es! ¡La gente es siempre igual! ¡Y usted, señor, peca de lo mismo! ¡Tan pronto como se da cuenta de que hay un perro mejor que su «Ugadai»..., la toma conque si esto y conque si lo otro!... ¡Tenga presente que

yo lo recuerdo todo!

LOMOV.- ¡Y yo también lo recuerdo todo!

CHUBUKOV.- (Remedándole) «¡Y yo también lo recuerdo todo!»... ¿Qué recuerda usted, vamos a ver?

LOMOV.- ¡Oh, qué palpitaciones!... ¡La pierna se me paraliza!... ¡No puedo más!

NATALIA.- (Haciéndole burla) «¡Oh, qué palpitaciones!»,.. ¡Vaya cazador que está usted hecho! ¡Lo que tendría usted que hacer es quedarse tumbado o aplastar cucarachas, y no meterse a cazar zorros!... «¡Qué palpitaciones!»

CHUBUKOV.- ¡A decir verdad, no sé por qué es usted cazador! ¡Precisamente por sus palpitaciones, debería estarse sentadito en casa y no subirse a una silla de montar!... ¡Y todavía, si cazara usted..., pero lo único que hace es discutir y entorpecer a los perros ajenos!... ¡Soy vivo de genio..., así que dejemos esta conversación; pero conste que de buen cazador no tiene usted nada!

LOMOV.- ¿Y usted? ... ¿Acaso es cazador? ¡No lleva otro objeto, cuando va de caza, que adular al conde e intrigar!... iOh, mi corazón!... i Intrigante!

CHUBUKOV.- ¿Cómo dice? ¿Intrigante yo? (Gritando) ¡A callar!

LOMOV.- ¡Intrigante!

CHUBUKOV.- ¡Jovenzuelo! ¡Cachorro!

LOMOV.- ¡Vieja rata! ¡Hipócrita!

CHUBUKOV.- ¡Calla, si no quieres que te pegue un tiro como a una codorniz!

LOMOV.- ¡Todo el mundo sabe que!..., ¡ay mi corazón!..., ¡su difunta esposa le pegaba!... ¡Mi pierna! ¡Mis sienes! ¡Las chispas!... ¡Me caigo, me caigo!...

CHUBUKOV.- ¡Y tú estás debajo de la suela del zapato de tu ama de llaves!

LOMOV.- ¡Ya!... ¡Ya!... ¡Ya me ha estallado el corazón! ¡Ya se me ha desencajado el hombro! ¿Dónde está mi hombro? (Cae desplomado en una butaca) ¡Un médico! (Pierde el conocimiento)

CHUBUKOV.- ¡Mozalbete! ¡Mocoso!... ¡Ay, me siento mal! (Bebe agua) ¡Me encuentro mal!

NATALIA STEPANOVNA.- ¡Vaya cazador que está usted hecho!... ¡Un hombre que ni siquiera sabe montar a caballo! (A su padre) ¡Papá!... ¿Qué le pasa? ¡Papá! ... ¡Mírale, papá!... (Con un chillido) ¡Iván Vas¡lich ! ... ¡ Se ha muerto!

CHUBUKOV.- ¡Me encuentro mal! ¡La respiración me falta! ¡Aire! ...

NATALIA.- ¿Se habrá muerto? (Sacudiéndole por el brazo) ¡Iván Vasilich!...¡¡Iván Vasilich!... iQué es lo que hemos hecho! ¡Se ha muerto! (Cayendo en una butaca) ¡Llamen al médico! (Le da un ataque de nervios)

CHUBUKOV.- ¡Ah! Pero ¿qué te pasa? ¿Qué quieres?

NATALIA.- (Entre gemidos) ¡Se ha muerto! ¡Se ha muerto!

CHUBUKOV.- ¿Quién se ha muerto? (Fijando los ojos en Lomov) ¡Se ha muerto, en efecto!... ¡Dios mío!... ¡Agua! ¡Llamen al doctor!... (Acercando un vaso a los labios de Lomov) ¡No! ¡No lo bebe!... ¡Eso significa que está muerto!... ¡Soy un desgraciado!... ¿Por qué no me habré pegado un tiro? ¿Por qué no me habré cortado el cuello?... ¿Qué espero? ¡Denme un cuchillo! ¡Denme una pistola! (Lomov empieza a moverse) ¡Parece que revive! ¡Beba un poco de agua! Así...

LOMOV.- ¡Las chispas!... ¡La niebla!... ¿Dónde estoy?

CHUBUKOV.- ¡Cásense de prisa y váyanse al diablo! ¡Ella da su consentimiento! (Uniendo las manos de Lomov a las de su hija) ¡Da su consentimiento, yo les bendigo, y solo quiero que me dejen en paz!

LOMOV.- ¿Cómo?... ¿Qué? (Levantándose) ¿A quién?

CHUBUKOV.- ¡Que ella está conforme! ¡Así que bésense y váyanse al diablo!

NATALIA.- ¡Vive!... ¡Consiento, sí! ¡Consiento!

CHUBUKOV.- ¡Bésense!

LOMOV.- ¿Cómo? ¿A quién? (Cambia un beso con Natalia) ¡Encantado!... Perdone, pero..., ¿de qué se trata?... ¡Ah, sí!... ¡Ahora recuerdo!... ¡El corazón!... ¡Las chispas!... ¡Qué feliz soy, Natalia Stepanovna! (La besa en la mano) ¡Tengo paralizada la pierna!

NATALIA.- ¡Yo!... ¡Yo también me siento muy feliz!

CHUBUKOV.- ¡Parece que me han quitado una montaña de los hombros! ¡Uf!...

NATALIA.- ¡Sin embargo..., tendrá usted que reconocer que «Ugadai» es peor que «Otkatai»! ...

LOMOV.- ¡Es mejor!

NATALIA.- ¡Es peor!

CHUBUKOV.- ¡Ya ha dado comienzo la armonía conyugal! ¡Que traigan champaña!

LOMOV.- ¡Es mejor!

NATALIA.- ¡Es peor! ¡Es peor! ¡Es peor!

CHUBUKOV.- (Esforzándose en dominar las voces) ¡Venga la champaña!... ¡Champaña!...

TELÓN

martes, 20 de junio de 2023

La Metamorfosis

 


La Metamorfosis

Franz Kafka: Nació el 3 de julio de 1883, Praga

Muerte: 3 de junio de 1924

Obras importantes:

Ø  “El Proceso”

Ø  “El guardián de la tumba”

 

Género Literario

Según las características y el relato que se tiene de la novela, es basada en un género fantástico, la cual tiene indiscutibles analogías de la misma para con la vida personal del autor Franz Kafka, el cual crea al personaje de Gregorio dentro de una sociedad injusta, discriminadora y llena de prejuicios.

El género de esta novela se da desde el momento en el que lector puede apreciar como Gregorio es convertido en insecto una mañana al despertar, desde este momento se convierte en un ser aislado de toda sociedad, quedando en ruinas y con un futuro próximo a la muerte. 

 

Narrador

 

Se tiene que la novela es narrada por un autor judío que nace en la ciudad de Praga alrededor del año 1883, en este caso la novela se torna absurda y llena de fantasía, es asfixiante el sentido que interpone la novela y el impacto que causa al lector, siendo esta la novela más relevante que ha llegado a escribir el autor, publica en el año 1915.

Contexto histórico

 En un sentido estricto se tiene que el autor Franz Kafka enmarca su vida personal dentro de la obra, por lo que en todos los párrafos se podrá conocer un poco de la personalidad del autor, pero en nombre de Gregorio, en este caso se puede observar cuales son las debilidades del autor y los miedos que tiene en la vida, todo bajo el mismo nombre del personaje fantástico de Gregorio Samsa.

 

Personajes

ü Gregorio Samsa: Es el personaje principal de la obra y aunque no se especifica su edad, se cree que pueda tener al menos 23 años, es un joven emprendedor decidido que trabajaba diariamente para mantener a su familia, pero de pronto despierta un día y se da cuenta que se ha convertido en un insecto, por lo que decide aislarse del mundo y más aún cuando su propia familia le da la espalda al ser despreciado y verse aislado de esta manera únicamente podía salir de su cuarto cuando su familia no estuviese en casa.

ü Grete Samsa: Es la hermana de Gregorio Samsa, y se dice que tiene al menos 17 años de edad, era muy unida con su hermano hasta el punto en el que su hermano se convierte en insecto fue ella la encargada de ocuparse de él, pero su relación se va resquebrajando hasta llegar el punto en el que la misma hermana de Gregorio incita a la familia completa a tener que matar a su hermano convertido en insecto.

ü El Señor Samsa, es el padre de Gregorio y era una persona vaga, que no quería trabajar, pero desde que Gregorio dejó de sustentar la familia, se vio forzado a buscar un trabajo.

ü La Señora Samsa, era la madre de Gregorio y ésta se torna débil desde un comienzo puesto que quería ayudar a su hijo, pero le aterraba la idea de encontrarlo en forma de insecto, la misma sufre de asma y se le nota deprimida en todo el relato.

 

ü Los Huéspedes, son personajes que aparecen una vez que Gregorio deja de sustentar la familia, por lo que la misma decide alquilar una habitación en la casa para equilibrar su economía, pero los mismos querían ver a Gregorio y los familiares se lo prohibieron, de tal modo abandonaron la casa.

ü El jefe, es un personaje el cual se conocía como una persona recta, que al notar la ausencia de Gregorio en el trabajo decide ir a la casa a tildarlo de irresponsable, en esto Gregorio lo escucha y cuando sale de la habitación el jefe sale corriendo de la casa.

ü Sirvientas, eran 3 personas de servicio las cuales una de ellas siempre estaba pendiente de Gregorio, la otra nunca salía de la cocina para no verlo jamás y la otra jamás tuvo contacto directo con él.

 

Temática

 

Identidad

El protagonista se convierte en un insecto y al mismo tiempo, en ese proceso de transformación, se desdibuja poco a poco su identidad. Es decir, cambia a medida que lo hacen sus singularidades físicas. Su condición de insecto le impide sostener económicamente a su familia, quien lo rechaza. Así, Gregorio pierde importancia en el momento en que se descubre como una pieza “inútil”, una carga para sus padres y su hermana.

Egoísmo

¿Qué importancia tenemos para las personas que nos rodean? Existe una frase que afirma que debemos “estar para lo bueno y para lo malo”. Franz Kafka plantea qué importancia tiene el protagonista en su entorno familiar cuando no puede responder a sus “obligaciones” en el trabajo.

Gregorio, como sustentador económico y trabajador, es querido y respetado por ellos. Sin embargo, en el momento en que le sucede la “desgracia” es repudiado, primero por su padre y, después, por su madre y su hermana. En ese momento el protagonista queda reducido al olvido y sus familiares demuestran su actitud egoísta, ya que sólo lo ven como un “ente sustentador”.

Autoridad

El relato muestra el sometimiento del individuo a un poder autoritario que lo desintegra. En este sentido, la superioridad está plasmada en el jefe del protagonista, quien se atreve a humillarlo y critica su forma de trabajar. Asimismo, el señor Samsa también ejerce autoridad sobre su familia y, especialmente, sobre su hijo.

Culpa y frustración

El sentido de la responsabilidad que Gregorio tiene con su familia lo hace sentirse culpable en el momento en que se produce la transformación.

A partir de su metamorfosis y, en consecuencia, la pérdida de su trabajo, aparece el sentimiento de frustración en el protagonista. Gregorio siente que se ha convertido en una carga para sus padres y su hermana cuando aparecen las dificultades económicas.

 

 

 

Buscando un sentido alternativo

Según, Maurice Blanchot, Kafka sólo quiso ser escritor, pero en su Diario íntimo se revela como algo más, de modo que, una vez leído este diario, «es a él al que buscamos en su obra». Y añade: «Esa obra forma los restos dispersos de una existencia que aquélla nos ayuda a comprender, testigo inapreciable de un destino excepcional que, sin ella, habría permanecido invisible».”
Así pues “«es a él [, a Kafka,] al que buscamos en su obra»”. Busquémosle, pues.
Si queremos, porque parece ser que sí queremos, ver a Kafka en Samsa, proponemos ver en la transformación de Samsa en cucaracha, la transformación de Kafka en escritor, y con  base en ellos, analizar  el desarrollo del argumento.
A partir de aquí, y hasta nuevo aviso, donde aparece Kafka, se debe leer Samsa, y donde escritor, cucaracha.
Kafka un día se descubre, y se reconoce, a sí mismo como escritor, profesión que sabe que le va a alejar de una forma radical de su familia, incluso, ¿por qué no?, es posible que ni le entiendan, por -o a pesar de- ser escritor y aunque él y su familia utilicen el mismo idioma. Pero Kafka no siente odio ni rabia por el tiempo en que sí se entendían, el tiempo en que, de alguna manera, él les pertenecía (“a su alrededor todo estaba tranquilo, aunque, sin duda, la casa no estaba vacía. «Qué vida tan apacible lleva mi familia», se dijo Gregor y, mientras miraba fijamente en la oscuridad, se sintió muy orgulloso de haber podido proporcionar a sus padres y a su hermana una vida así, en una casa tan bonita.” La metamorfosis). Sin embargo, sí le preocupa cómo en el futuro su decisión de anteponer su profesión, ser escritor, impactará en sus relaciones familiares (“Pero ¿Qué pasaría si toda la calma, todo el bienestar, toda la satisfacción, tuvieran ahora un espantoso final?” La metamorfosis). En ningún momento de la novela Kafka nos muestra un sentimiento negativo o vengativo para con su familia, ni tan siquiera en el más que famoso final, al que volveremos más tarde…